En la calle La Laja, en el ingreso al barrio Recabarren, Don Santo Miranda, un vecino de 86 años, se ha convertido en un verdadero ejemplo de compromiso comunitario. Frente a una persistente pérdida de agua que afecta diariamente a la zona —y que, pese a las intervenciones de OSSE, continúa sin resolverse adecuadamente— este vecino decide actuar por cuenta propia para evitar el derroche y los inconvenientes que sufre la comunidad.
Con esfuerzo, constancia y un profundo sentido de responsabilidad social, Don Santo Miranda realiza tareas que muchos no se animan a emprender. Su labor silenciosa, repetida día tras día, lo posiciona como un referente de dedicación y merece el reconocimiento de todo el barrio.
